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Ser profesor de tienda: sus 10 misiones

 

El último campamento en que fui profesor de tienda: Zinnowitz '09
El último campamento en que fui profesor de tienda: Zinnowitz ’09

Este es uno de mis documentos favoritos. Vi su primera versión en el manual (un “precursor” del CuadernoQ) que nos repartieron a los profesores en QN’95.

Toca alguno de los temas clave para la formación de profesores de campamento, empezando por una introducción precedida de una cita de Luis Casasús.

Ser

Profesor de Tienda

El niño es sobre todo pasivo, necesita creer en las cosas que le voy diciendo. No es que yo –el Profesor- tenga una autoridad, sino que el niño me la da, porque me ve más grande, llevo una pañoleta… De ese ser que es sobre todo pasivo mi misión es que cada vez sea más activo…”

Luis Casasús

Aunque puedan realizar otras actividades dentro del Campamento, el Profesor de Tienda cumple la MISIÓN más importante del Campamento: tutela y es responsable de los acampados de su tienda.

La consideración del Profesor de Tienda con sus acampados es la de HERMANO PEQUEÑO, por tanto es éste el parámetro a seguir para su tutela.

El PT es el tutor de los acampados de su Tienda, por lo que debe tener conciencia de ello, muy especialmente en los más pequeños.

10 misiones base

I

El PT es la persona referente inmediata

Por lo que el PT tiene que estar solícito a las necesidades que sus acampados puedan presentarle.

Tiene que ganarse su confianza, interesándose por sus problemas, por sus proyectos, propuestas… por muy superfluos que parezcan.

II

higiene corporal

Especialmente en los más pequeños, tutelar y enseñar, en su caso, la higiene más elemental. Por lo que el PT deberá acompañar a sus acampados:

  • a lavarse por las mañanas

  • a la hora del baño, al río o ducha en su caso.

  • a lavarse las manos y la cara antes de cada comida.

III

cuidado de la ropa

  • Ponerse ropa limpia después del baño.

  • Poner la ropa sucia en bolsa aparte

  • Lavar la ropa

  • Cuidar que la ropa húmeda se seque adecuadamente.

IV

Cuidar la alimentación

tutelar que sus acampados coman bien.

tutelar que se sirvan la comida que vayan a consumir, evitando tirarla.

tutelar que no se tengan alimentos en las tiendas, ya que el calor y la humedad los pone en mal estado.

estar atentos al tema de las anorexias o bulimias.

Acompañará a sus acampados al lavado de sus platos y tutelará que se guarden higiénicamente.

V

Tutelar la salud

Tutelar que los medicamentos estén custodiados por el Profesor responsable de Sanidad, a fin de evitar la automedicación.

Tutelar el tema de los estreñimientos, por lo que el PT debe de preguntar sobre este asunto y dirigirlo al Responsable del Área Sanitaria.

Estar atento a los cambios de temperatura, por lo que deberá cuidar que sus acampados vayan abrigados, o con la ropa adecuada.

VI

Tutelar el periodo de acostarse y de dormir.

En el caso del Campamento de niños, el PT es conveniente que duerma en la tienda de sus acampados, lo cual da seguridad y confianza a los mismos.

Comprobará que todos sus acampados vayan al servicio antes de acostarse.

Comprobará que los acampados se cambian de ropa a la hora de acostarse, por motivos higiénicos y de salud.

Comprobará que están todos sus acampados en la tienda.

VII

Tutelar el orden e higiene de la Tienda

El PT será modelo de orden e higiene para sus acampados.

Se incentivará por este orden: la higiene, el orden y estética de la Tienda.

VIII

El PT participará en todas las actividades del Campamento con sus acampados en la medida que sea posible

IX

El PT estará atento a la plena integración de sus acampados en la vida campamental

Tutelará la relación entre sí de los acampados, especialmente mediante el BUENAS TARDES/NOCHES

Participará en las actividades de sus acampados.

Detectará cualquier problema de falta de integración

Atención con los acampados solitarios, con muestras de agresividad…

X

El PT potenciará con su vida como ejemplo, los valores que de manera especifica promueve la Juventud Idente, en especial: la VERACIDAD, LA GENEROSIDAD, EL RESPETO, EL VÍNCULO, LA COLEGIALIDAD, LA UNIVERSALIDAD, EL BUEN GUSTO, CONFIANZA CON EL PROFESOR Y EL HONOR.

Entrevista a Eduardo Medina

Ese_Edu_-24c7eEdu es uno de los amigos más extraordinarios que tengo, ese tipo de persona a la que le confiarías algo importante porque sabes que se lo tomará con la seriedad necesaria. Un todoterreno a quien he visto disfrutando (y haciendo disfrutar) con las artes, el deporte, la ciencia, los viajes, la cultura, … En resumen: una mente inquieta con la sensibilidad necesaria para admirar la naturaleza y acoger a la gente con la que se va encontrando, siendo natural en él tratar con respeto exquisito igual a un adulto que a un niño (cualidad que yo siempre he considerado muy valiosa!).

He tenido la suerte de compartir con él campamentos (en Quintanabaldo y Canarias), reuniones de la OFIE y de comisiones especializadas, representaciones en himnos de fuego, la elaboración de un cancionero, visitas a nuestros respectivos hogares de islas lejanas, …

Edu ha sido tan gentil de compartir con nosotros esa parte de su vida en JI a través de esta entrevista. En una palabra: ¡MIL GRACIAS! 😉


ENTREVISTA A EDUARDO MEDINA

¿Cuándo y dónde empezaste en Juventud Idente? Cuéntanos algo de aquellos momentos.

Fue en el verano de 1999, en Quintanabaldo. Unos meses antes le había propuesto a mis padres ir a un campamento de verano. Siempre me gustaron las actividades al aire libre, las acampadas, el senderismo… Erika, la hija de unos muy buenos amigos de la familia, acudía todos los fines de semana al voluntariado que JI hacía para jóvenes, y fue ella la que nos comentó que tras algunos años yendo a campamentos en Gran Canaria, ese verano iría por primera vez al campamento de jóvenes en Burgos.

Recuerdo muy bien aquel campamento. Me marcó especialmente. Con apenas quince años eres un ser vulnerable, emocionalmente inestable, y ese verano fue un punto de inflexión, el paso hacia la vida adulta. En quince de días de convivencia aprendí muchas cosas, las más importantes las relacionadas conmigo mismo.

¿Qué fue lo que más te “enganchó” y por qué?

Lo que me enganchó fueron las personas, desde luego. La capacidad que tiene el ser humano de ser auténtico cuando se le dan las condiciones oportunas para serlo, cuando desaparecen las máscaras y los lastres que en ocasiones la sociedad o las circunstancias nos imponen.

Y el lugar. Quintanabaldo es mágico, especial. Cuando evoco con nostalgia el murmullo constante del río Nela, el fuego de la hoguera crepitando en la quietud de la noche, las estrellas –nunca en mi vida he visto tantas estrellas–, los amaneceres fríos, brumosos, con caballos salvajes paciendo indiferentes alrededor de las tiendas…, pienso que si acaso existiera el paraíso habría de ser algo muy parecido a eso. Porque en ese campamento, y en los que vinieron después, he sido plenamente feliz; he sido yo plenamente.

En los campamentos que has participado, tanto en Quintanabaldo como en Canarias, has sido acampado, profesor ayudante, profesor de niños y jóvenes, responsable de un área y miembro de las jefaturas… ¿Cómo has vivido esta evolución?

Pues ha sido la progresión lógica del que cree ciegamente en lo que hace y de aquellos que confían en ti para que lo lleves a cabo. Y esa evolución fue también personal, un camino de madurez interior. A medida que pasaban los años mis responsabilidades crecían, y la vez se me iba forjando un carácter, una personalidad.

Estoy convencido de que yo no sería quien soy si no fuera en gran parte por Juventud Idente. Por todo lo vivido, y por todas las personas que me fui encontrando por el camino. Mi gratitud es infinita hacia todos aquellos que con gestos, acciones y palabras pusieron su granito de arena para formarme como persona.

Tú formaste parte de uno de los equipos RHU del Proyecto Cooperar. Cuéntanos que fue lo que más te marcó de este viaje.

«La diferencia entre un viaje de placer y un viaje de cooperación es que en el primero, cuando uno regresa a casa, recuerda los sitios maravillosos en los que ha estado; en el segundo, en cambio, lo que nos queda, y lo que nos importa, son las personas». No recuerdo quién dijo esta frase ni si fue exactamente así pero sé que fue durante el viaje. Y lo resume todo.

Bolivia es un país extraordinario. De grandes contrastes. Posee una naturaleza salvaje, única, y una cultura milenaria, la inca, que no deja indiferente a nadie. Sin embargo, lo que más me marcó de ese viaje fue la generosidad de los que menos tienen, la capacidad de ser completamente felices sin necesidad de apenas nada. Así aprendí que la delgada línea que divide la pobreza y la miseria es la dignidad. Y por supuesto el trabajo incansable, difícil a veces, pero sin duda reconfortante, de los misioneros identes. Ejemplos de vida.


Recuerdo que fuiste presidente de JI Las Palmas, responsable de la comisión especializada de relaciones exteriores en la Oficina de España… ¿con qué te quedas de toda esa experiencia en funciones tan importantes como son las de representación, gestión de recursos…?

Moverte en según qué ámbitos en ocasiones puede causar miedo. Sin embargo siempre me sentí arropado por aquellos que confiaron en mí. Nunca estuve solo, siempre tuve el apoyo de lo míos. Y con el pasar de los años me he dado cuenta de lo mucho que me ha servido en mi vida. Saber entenderte con los demás y llegar a consensos. Saber atender otros puntos de vista, salir de ti mismo para visualizar los problemas desde otra perspectiva. Y tomar decisiones. Importantísimo. A veces llegamos a un punto en la vida en donde el camino se divide en dos –o en tres, o más–. Y elegir, aunque nos equivoquemos, es fundamental. Porque quedarse parados nunca… Al fin de cuentas la vida no es más que eso: saber elegir.

Actualmente trabajas como veterinario. ¿Hay algún aspecto directamente relacionado con tus experiencias en actividades de JI que te sirva en el día a día de tu profesión?

Sin duda. Mi trabajo es de cara al público, para las personas. Y en esta profesión a veces uno se enfrenta a situaciones difíciles, delicadas. Y viéndose en tales circunstancias uno recuerda que no es la primera vez, que ya ha pasado por eso. Y echa mano de los recursos que un día aprendió y puso en práctica y de los que tan buenos resultados obtuvo. Por eso, y ya no sólo en mi profesión, uno hace uso de todo lo aprendido (inconscientemente en la mayoría de los casos). Y qué duda cabe que gran parte de ese aprendizaje se lo debo a JI.

¿Podrías relatar algún momento que haya sido especialmente significativo para ti?

Ahora mismo, mientras le doy a la tecla, me vienen a la cabeza muchísimos momentos especiales. Es difícil escoger entre tantos. Sin embargo me quedo con los minutos de después de los Himnos de Fuego de los primeros campamentos: las últimas brasas consumiéndose en la hoguera, todos alrededor del fuego; nos juntábamos lo más posible, a fin de protegernos del frío. Yo agarraba la guitarra y aprendía las primeras canciones de Silvio. Aún recuerdo a Valentín Echarri enseñándome los acordes de Quién fuera, Ojalá, Y nada más… Y tocaba y cantaba… Qué feliz era, rediós.

¿Y algún momento especialmente difícil?

Sí, uno especialmente. Fue durante una de las caminatas largas de Quintanabaldo.

Hacíamos noche en la estación abandonada de Yera, en Vega del Pas, perdidos a la mano de Dios en mitad de la Cordillera Cantábrica. Mientras dormía me revolvía dentro del saco. Me empecé a encontrar mal, me dolía la cabeza, sufría de sudores fríos y por último tuve retortijones. A eso de las seis de la mañana, cuando apenas despuntaba el día, sentí cómo me subía una descarga agría por la garganta. Salté como un resorte fuera del saco, salí lo más rápido que pude, y vomité toda la cena. Recuerdo perfectamente la escena: yo de cuclillas, descalzo, echando los higadillos por la boca y un burro color marrón oscuro, a escasos metros de mí, que me miraba con ojos curiosos.

El resto se lo pueden imaginar. Una vez acabé de echar todo de cintura para arriba comencé a echar todo lo de cintura para abajo. Y emprendimos la marcha, yo el último, rezagado, papel higiénico en ristre. Parando cada dos por tres, evacuando, ya fuera por arriba o por abajo –a veces incluso, figúrense, por ambos sitios a la vez–.

Débil y renqueante, después de cinco horas infernales, conseguí llegar al punto donde me recogió el jeep. Jamás en mi vida lo pasé tan mal, y jamás saqué tanta fuerza de voluntad. Toda una proeza. Sin duda.

Bueno, ¿y alguna anécdota graciosa?

Ups. No sé si la graciosa la conté antes. Que a pesar de lo mal que lo pasé, algo de gracia tiene…

Pero no. Aquí me quedo con los buenos momentos ensayando y representando las geniales obras de Les Luthiers. Siempre conseguía engañar –a veces me costaba muy poco– a unos pocos para que fueran cómplices de mi locura y amor por estos chiflados del humor. Y lo pasábamos de miedo. En una ocasión, en un campamento en Gran Canaria, recuerdo que estuvimos más de veinte minutos sin parar de reír. Y eso, es vida, amigos.

Seguro que abundan los recuerdos de muchas personas. ¿Podrías hacer mención de alguna o algunas de ellas, con nombres y apellidos, que recuerdes de manera especial?

Sabiendo que es injusto cualquier enumeración espero me perdonen a los que por descuido olvide de nombrar.

Jose María Sierra, Margalida Font, Mar Álvarez, Cristina Díaz, Reyes Hernández, Esperanza Estades. Los jefes, los referentes. Luces en la noche.

Hermanos Sánchez Crespillo. De calidad humana y generosidad infinitas.

Moisés Pérez, Rayco Jiménez, Carolina Guerra, Carlos Peña, Teresa López, Manuel Marrero, Laura Navarro, Alejandro Pérez. Los de aquí, canarios de brega.

Lucía González, Corpus Bermejo. Hermanas bolivianas del alma.

Miguel Porta, Valentín Echarri, Vicente de la Fuente, Gregorio, Fernando, Damián, Jesús Muñoz. Los hermanos de allá.

Enid San Andrés. La mujer más inteligente que he conocido.

Efrém Gómez, Hermanos Rico Arrastia, Richi Gómez, Andrés Narváez, el Loko, Elisabet Olivares, Carmen Serrano, Dani el Chipirón, Shayla Arias, Hermanos Mora de Jesús, María José Adana, Beatriz Quintana, Tamara Buendía, Beatriz Barbado, Raquel Huelves, David Pacheco, Patricia Estela, Víctor Soltero, Óscar Martínez, Teresa e Irene Cobo, Daniel Álvarez, Daniel Fernández, etcétera… La tropa.

¿Qué importancia le darías al trabajo que ha realizado JI durante estos años en nuestra sociedad en el terreno de la educación de niños y jóvenes?

Mucha. La educación en valores es vital si queremos salir adelante como sociedad. Basta echar una mirada a los periódicos de cada día o a las noticias para darnos cuenta de que nos estamos destruyendo. Y que la crisis de la que tanta gente habla y que nos tiene atemorizados es, además, una crisis de valores. El trabajo de la JI durante todos estos años ha servido para cambiar, aunque sea un poco –o a unos pocos– la forma de ver y entender el mundo. Que otra sociedad es posible: más responsable, honesta, auténtica… Y que se puede, lema de la JI, cambiar el mundo a partir de nosotros mismos.

¿Cuáles crees que son los retos que tiene aún por delante JI?

Todo está cambiando a una velocidad de vértigo. El boom de asociacionismo juvenil de los noventa ya nos suena a un pasado muy lejano. Hoy en día no es tan importante la información que recibimos sino de dónde la recibimos. En este sentido las redes sociales se están convirtiendo en una herramienta única, eficaz, participativa y de gran difusión. A mi juicio creo que es necesario adaptarnos a los nuevos tiempos e intentar subirnos al tren de las nuevas tecnologías.

¿Cuál ha sido tu “lección didáctica” después de todos estos años?

«Pensar es bueno; soñar, mejor». Gran frase de Fernando Rielo. Saber que un mundo mejor es posible; porque lo has visto. En los ojos metálicos llenos de esperanza del niño boliviano en la Ciudad del Niño Jesús de La Paz, durante una conversación con un joven que te cuenta sus inquietudes en Quintanabaldo, o viendo a una niña siendo capaz de sacar lo mejor de su arte y de compartirlo con los demás en un Fuego de Campamento bajo el cielo estrellado grancanario. Y en tu vida diaria también, en pequeños gestos, pequeñas excepciones que te reencuentran con el género humano y arrojan algo de luz entre tanta tiniebla.

Por eso hay que seguir en la lucha. Ser felices. Tener gente a la que querer y gente que nos quiera. Hacer todo lo posible para tener un vida plena, aportando un poco de esfuerzo y dedicación hacia los demás. Porque les prometo que el que siembra recoge, y porque parafraseando a Les Luthiers: «La vida merece ser vivida; la muerte, en cambio, merece ser “morida”». Y al final es eso: vivir; porque lo único infalible en este mundo es la muerte. Y siempre me ha preocupado esa idea, alguna vez la he compartido con alguno de ustedes. Y no hablo de la muerte en sí, al fin y al cabo es un trámite más por el que habremos de pasar, sino el no haber sabido aprovechar ese regalo tan maravilloso que nos han brindado, que es la vida. Llegado el momento no quiero verme rogando a Caronte que me deje bajar de la barca y volver, que me faltó por decir, que me faltó por hacer. No. Quiero morirme en paz, pagar con una monedita al barquero y cruzar el Aqueronte tranquilo, sabiendo que me he dejado la piel en el camino, satisfecho del deber cumplido.

Me gustaría acabar la entrevista con esta cita de Silvio Rodríguez en su canción “Casiopea”, que tiene mucho que ver con Quintanabaldo y JI: “La playa me hizo grano de la arena. Fui punto en multitud por donde fui, nadie me detectó, y así aprendí”.


Pegatina del “escudo” de JI

De este “escudo” de Juventud Idente (diferente del que se utiliza de manera oficial, y que puede verse por ejemplo en el encabezado de la web de JI España) se hicieron diferentes versiones: ahora mismo recuerdo esta pegatina, o en tela para coser en la pañoleta…

No dispongo de mucha información sobre cuándo empezó a usarse (¿quizá desde los mismos comienzos de JI?) ni de cuándo dejó de hacerse (cualquier información al respecto será agradecida, como siempre).

Bajo las palabras JUVENTUD IDENTE se distinguen tres zonas, que representan un mástil, un árbol y el fuego (aunque no en ese orden), tres destacados símbolos típicamente campamentales, y que se podrían identificar como Dios, naturaleza y sociedad.

Por cierto, una de las dos fotos es de Corpus de Murcia, que ha sido tan amable de hacérmela llegar…

Libro de visitas

 

  • 1. Libro de visitas, 20 de octubre de 2010, 15:51, por Richi

    Hola Juan Carlos! Que bonita pagina rememorando una larga vida desde acampado a profesor y seguramente padre de un futuro joven de JI.
    Me alegro de esta genial idea. Un fuerte abrazo.
    Richi

  • 2. Libro de visitas, 21 de octubre de 2010, 23:18

    Me siento muy feliz por esta hermosa iniciativa de la creación del sitio web en donde, sin duda, nos veremos, de alguna manera, reflejados muchas personas tras de las cuales hay momentos vividos que son vivencias difíciles de plasmar por la intensidad, la gracia y el humanismo que lo ha propiciado… Tú, Juan Carlos, estás intentando que tantas historias, llenas de sentido, no queden en el olvido. Te felicito por ello y te doy las gracias. Ya verás -lo veremos tod@s- cómo esta iniciativa tuya se va a ir enriqueciendo con el paso del tiempo y, también, porque todos, estoy seguro, vamos a contribuir a llenar de contenido esta web, este Libro de visitas…
    Un abrazo y un pensamiento de nuestro Fundador, Fernando Rielo: “Si meditas con juicio en tus acciones, una bendición divina te dará lo que falta…”.
    Eugenio Sánchez Sánchez

  • 3. Libro de visitas, 29 de octubre de 2010, 08:32, por Patricia

    Juan Carlos, no tengo mas que un sentimiento de gratitud hacia tí por hacernos partícipes de tu experiencia en JI.
    Me vienen a la mente muchos momentos compartidos que nos han hecho crecer buscando siempre un +
    Entre risas y lágrimas encontramos un lugar en donde poder ofrecer algo de nosotros.
    Gracias por no dejarlo escapar.

  • 4. Esto es tradición Idente, 15 de noviembre de 2010, 00:27, por Manoli Blasco

    Juan Carlos:
    Otra forma de hacer poesía, es la idea tan genial de esta página que irá haciendo redes y expansionándose.

    Muchas gracias pues tanto los “antiguos” como los que vienen empujando, necesitan la tradición viva que con tanta belleza estás haciendo llegar.

    Manoli (Murcia)

  • 5. Libro de visitas , 29 de noviembre de 2010, 14:13, por Hipólito

    Aquí desde Pamplona en la fiesta de San Cernin o San Saturnino nuestro patrono he entrado para ver tu trabajo y me parece muy valioso, pues los recuerdos buenos pueden hacer mucho bien… Muchas gracias por todo y por todos……… entre los cuales han estado mis hijos conviviendo contigo en algunos veranos

  • 6. Hola Juan Carlos, 26 de diciembre de 2010, 23:35, por Hernest

    Me alegras la vida querido amigo, me alegras el corazón cansado por ese batallar cotidiano. Y luego de ver algunas de estas maravillosas fotos, saber que aún seguimos vivos y a pesar de los años, siempre hay algo novedoso que podemos dar a los demás desde nuestra pequeñez. Un abrazo a todos los de JI de siempre.

  • 7. Libro de visitas, 5 de enero de 2011, 18:37, por Corpus

    Gracias por hacerme formar parte de, una vez más, nuestro mundo

  • 8. QJ /98, 5 de enero de 2011, 19:06, por Corpus

    Una de las personas que no se han reconocido la sé, la que queda al lado de JM cantando es Corpus (Murcia) y cantábamos “UN beso y una flor” …¿me equivoco? 🙁

  • 9. Saludos de Valladolid, 28 de enero de 2011, 23:56, por Yolanda Cacho

    Gracias y muchas Juan Carlos.

    Acabo de ver por primera vez esta página, las fotos, trago saliva … sonrio!!

    J.I no es algo pasado para mi, no hay nostalgia, solo agradecimiento por haberme permitido vivir experiencias que algunos de vosotros conocereís, vaya!! como me han marcado. Aunque mis dos peques me han alejado un poco envejeceré con la certeza de que soy una persona afortunada por haber sido tocada.

    Graciassss (por cierto que jóvenes éramos, jeje)

  • 10. GRACIAS, 6 de marzo de 2011, 20:49, por Mar Álvarez

    Juan Carlos, gracias por seguir dedicando tiempo y esfuerzo por la JI. Es una iniciativa simplemente preciosa y con el sello de tu enorme sencillez y transparencia. Un abrazote desde Nueva York donde poquito a poco hacemos realidad tambien el sueño de la JI…un abrazo a todos los rostros de esta página web.
    Mar Álvarez

  • 11. GRACIAS, 16 de marzo de 2011, 17:18

    Querido Juan Carlos: GRACIAS.

    Un fuerte abrazo para todos.

    Desde Sevilla, César Soltero.

  • 12. Libro de visitas, 16 de mayo de 2011, 01:45, por Eugenio Sánchez Sánchez. Palma. Illes Balears.

    Genial, las entrevistas, porque amplían de viva voz, lo que ha quedado grabado en el corazón y sigue latiendo en las personas que han formado y forman parte de este gran proyecto que Fernando Rielo soñó, desde bien joven, como manera de relacionarse los niños y jóvenes e ir aprendiendo los unos de los otros (educación en valores para el desarrollo de la personalidad) con la mayor naturalidad del mundo: Campamentos, Acampadas, Salidas, Juegos, Canciones, Ateneos, Intercambios culturales y viajes, etc.

    Repito: Buen trabajo el de las entrevistas sobre todo a esas personas de las que tanto hemos y seguimos aprendiendo como Luis, Corpus, Óscar y los que vendrán…
    Un abrazo.

  • 13. Los jóvenes se comprometen, 13 de julio de 2011, 23:19, por José Mari

    Muchas gracias Juan Carlos por el artículo.
    Efectivamente cuando se dan las ’condiciones de contorno’ (un poco de lenguaje matemático 🙂 para que no se nos olvide) las personas responden con generosidad y entrega. También ha sido mi experiencia al cabo de los años.
    Y muchas gracias por ayudarnos a seguir soñando.

  • 14. Libro de visitas, 19 de diciembre de 2011, 21:40, por María José García

    Juan Carlos, soy María José García, Misionera Idente que estuve en Las Palmas. El ave del escudo la dibujó Julio un joven idente, entre 1993 y 1995. Se llama Datis porque como no se sabía qué ave era, le preguntaban “What is that” y él respondía That is… (no me acuerdo que ave es), así se quedó en Datis: That is=Datis.

    En las memorias anuales que hacíamos se reflejaba de distintas maneras a Datis y para los campamentos hizo dibujos muy buenos.

    Yo salí de Canarias en 1999 y supongo que todas las cosas y dibujos de Datis estarán en el archivo.

    Muchas gracias por tus reflexiones y deseo que pases una feliz Navidad con la familia que has formado y que tiene espíritu idente.
    María José García, Sevilla

  • 15. Libro de visitas, 29 de diciembre de 2011, 20:58, por Ana Mª Bandrés

    Hola Juan Carlos,
    Recorrer tu página es traer a la memoria del corazón las vivencias de Quintanablado, donde la naturaleza nos ayuda a descubrirnos y entendernos y nos hace sentirnos hijos de un Padre que siempre nos ama.
    Te deseo para ti y tu familia, lo mejor y te agradezco esta iniciativa, que tanto bien está haciendo.
    Ana- Zaragoza

  • 16. Libro de visitas, 6 de enero de 2012, 10:52

    Hola, Juan Carlos: Los mejores deseos para este Nuevo Año 2012, ánimo para seguir “alimentando” esta Página rica en detalles de convivencia y educación en valores así como el recuerdo perenne de Fernando Rielo, nuestro Fundador que es quien, como tú muy bien dices, nos ha enseñado a vivir con ilusión, a soñar lo absolutamente puro lo cual es de agradecer en un mundo en el que, en general, prima el egoísmo y el afán de poder, el tener, frente a los valores que nos enriquecen y que son, como decía, la convivencia, el ser + generosos y más sensibles a las necesidades de jóvenes y niños de todo el mundo.
    Un abrazo entrañable.
    ¡Feliz Año Nuevo! Molts d’anys!
    Eugenio Sánchez Sánchez.
    Palma-Illes Balears

17. Libro de visitas, 22 de enero de 2015, 12:01 por Rayco Jimenez

Saludos a tod@s, en primer lugar agradecer por crear esta pagina y dar lugar a un archivo historico de lo que para mi fue el cimiento de mi verdadero yo; Quintanavaldo.
Mil nombres y momentos que pasan por mi cabeza cuando pienso en ese magico lugar, en lo que alli aprendi y experimenté pasando tantos y tantos buenos momentos.
Mil gracias a tod@s y cada un@ que han contribuido, contribuyen y contribuiran en ese magico lugar (Quintanavaldo) que despierta conciencias y saca el “yo” mas magico que cada una llevamos dentro.

Un fuerte abrazo desde un rinconcito del Atlantico a los pies de Mamá Africa.
One love

Bienvenid@s

Comienzo a elaborar esta recopilación de los recuerdos que guardo de tantas y tantas aventuras que he vivido en Juventud Idente, desde que empecé a formar parte a los aproximadamente once años.

Lo hago porque considero estos años como algo inmensamente valioso, habiendo tenido además el privilegio de observar a las personas de las que tanto he aprendido desde las diferentes perspectivas a partir de las cuales uno puede observar el mundo siendo un niño, un joven o un profesor.

Sirva pues esta web como homenaje a tantas personas con las que he compartido mucho más que actividades, y especialmente a los que han ofrecido su tiempo y esfuerzo como sol generoso o lluvia que no pide nada a cambio. Personas (empezando por Fernando Rielo), que han confiado en los jóvenes como motor para restaurar la humanidad.

Las fotos, comentarios, vídeos y demás contenidos que iré poniendo son hechas por mí mismo (la mayoría) o por los amigos con los que he tenido la suerte de compartir tantos buenos momentos a lo largo de los años. En cualquier caso, si alguien prefiere que no aparezca su nombre o su foto, no hace falta dar ninguna explicación: basta que lo diga y se retira sin problemas, por supuesto.